El mejor pueblo medieval de Cataluña

Ciudades y pueblos Para viajeros

Me encantan los bosques, no hay nadie que me conozca y lo dude. Es por esta razón, y algunas más, que esta ciudad medieval me robó el corazóna a través de su ubicación, su puente colgante y esas flores que cuelgan de las ventanas y balcones de todas las casas.

Durante los meses de verano, acostumbro a viajar almenos una vez a este popular pueblo medieval, ubicado en la comarca de Osona. Suelo ir de lunes a domingo… los fines de semana está abarrotado de turistas, tanto locales como extranjeros. Siempre que voy, aprovecho para comprar pan de nueces y fuet achorizado, dónde los saboreo cerca del río y termino con una siesta reparadora.

El pueblo medieval.

La ubicación de este pueblo medieval es increiblemente buena. Está ubicado en el valle entre dos montañas dentro de la montaña de «El Collsacabra». Y una vez en su interior, puedes apreciar las casas fabricadas con piedras que datan del S.XVI y XVII, aunque las ruinas del castillo datan del S.XI.

Uno de los atractivos de este pueblo es su puente colgante, ahora con el COVID, de una sola dirección para cruzar el río que divide el pueblo. Podemos encontrar algunos restaurantes, tienda de souvenir (recomiendo la Ratafia, bebida alcoholica de Barcelona bastante dulce) y tiendas de embutidos. Si descubrimos el pueblo, veremos algunas inscripciones en latín de la época, una iglesia y un pequeño palacio.

Paseo para disfrutar en familia.

Si queremos visitar los senderos veremos que son aptos para toda la familia. Podremos apreciar precipicios pronunciados, cascadas («salts d’aigua» o «gorgs» en catalán). La cascada estrella es «Salt de Sallent», una caída de más de 100 metros que recomiendo visitar en tiempos de lluvía (invierno/primavera).

Recomiendo tener controlado a los niños y perros controlados, para evitar sustos. También recomiendo no ir con «carritos de bebé» por sus cuestas y caminos no habilitados para personas con mobilidad reducida.

Lo que no me gusta de Rupit.

No todo lo que brilla es oro… y es por esta razón tengo algunos «pero». Por ejemplo, no soporto ir los fines de semana. Si voy, suele ser de lunes a viernes; los fines de semana está abarrotado de turistas que no te permiten disfrutar de la tranquilidad de ese ambiente. De hecho, en tiempos normales llegan autocares de turistas rusos y chinos, con el objetivo de llenar las arcas del pueblo.

Otro punto que no me gusta es su «parking». Debes pagar una tasa de 3€ por aparcar en un lugar limitado, sin vigilancia y sin ningún tipo de seguridad. Si pago, espero un servicio por ello… y no lo ofrecen.

Ahora bien, ¿quieres saber más de este pueblo? Te invito a preguntarme lo que necesites.

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