Vivir solo como forma de vida

RRHH

Érase una vez, una persona que disfrutaba de la pandemia que surgio en 2019 bajo la enfermedad denominada COVID 19. En su interior, empezó a experimentar una serie de cambios… los cuáles empezó a reflexionar.

Esta persona dejó de comer en exceso. Seguidamente, se sentía mejor y comenzó a ejercitarse. Se alejó de las redes sociales, como si se desintoxicase. Empezó a disfrutar de los rayos de sol, seguidamente de las brisas… caminaba por las calles y observaba nuevos lugares… que habían estado siempre allí, en su barrio. ¿Qué había cambiado?

El tiempo pasó, y muchos de sus amigos le criticaron: ¡ya no estás nunca con nosotros! Otros, simplemente aceptaron ese cambio. Esa persona seguía queriendo a su familia y a sus amigos, desgraciadamente algunos de ellos comenzaron a alejarse.

Era una persona que siempre andaba ocupada, nunca estaba en soledad… sin embargo siempre sentía un estrés que le atrapaba. Ahora, sentía tranquilidad. Los tiempos volvieron a la normalidad, y ahora muchas personas quedaban como si no hubiera mañana. Sin embargo, esa persona mantenía su nuevo estilo de vida: había descubierto una nueva filosofía de vida.

Nace una filosofía

La soledad que había sido impuesta, comenzó a ser voluntaria. Algunos de sus antiguos amigos se preocupaban. Sin embargo, no tenía nada de que preocuparse, ¿parece comprensible está nueva filosofia?

Durante años, en España, se ha vivido una buena vida: tener una carrera, un buen trabajo, casarse, comprar una casa, tener hijos y una vida acomodada. El momento de la pandemia, todo eso fue agitado a través de una gran «incertidumbre». Esta persona vivió siempre así, no hubo mucho cambio.

El trabajo empezó a ser dificil de conseguir, los sueños empezaron a frustrarse… Después de años de competir en un mercado voraz; observar que la família y la comunidad esta por encima de todo, le mostraba que jamás tendría importancia en esa sociedad. Además, tener vida social y una carrera profesional de éxito es imposible.

El resto del mundo.

Todavía esa persona, no sabía muy bien que le ocurría… y ¿era el único? Empezó a investigar si más personas vivían como él. Para su sorpresa encontró un movimiento del Sur de Corea: Honjok. Para más alegría, descubrió que en SurCorea el 31% de la población vivía de esta manera. Esta información se extrapolaba en E.E.U.U. con un 28%. ¡Increíble! exhaló.

Buscando más cerca, se puso en contacto con algunos suecos. Para su sorpresa subía hasta el 39%. En Japón, también lo tienen en cuenta a través de la palabra «ohirotisama»

Tras ver esto, pensó que otras personas de España podían encontrarse en la misma situación. Cogió su portátil y comenzó a escribir un blog.

Las ventajas de vivir en soledad.

«Si sientes que disfrutas de estar solo: ¡no estás loco! Conocerte, descubrirte… es increíblemente bueno. ¿Cuándo fue la última vez que te escuchaste?

Si disfrutas de la soledad, podrás aprovechar tu independencia. No gastarás tanto dinero y podrás invertir en ti y en las cosas que te llenan. Puede sonar egoísta, pero dime: ¿es amor sacrificarse por una familia y dejar de ser tú? ¿Acaso eso es felicidad?

Disfrutar de una cena con amigos, de una obra de teatro… y, especialmente, beneficios espirtiuales que te haran sentirte en paz, más vital, inspirada, nutrida y conectado contigo mismo. Las relaciones se vuelven más reales; menos superficiales.

Y recuerda, puedes estar solo pero conectado con el resto de personas. ¡No son cosas incompatibles! ¿Conectamos?»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *