Lo natural es equivocarse

Para superación personal Superar miedo

Hace muchos eones atrás, miles de personas salían cada día tomando miles de acciones, simples y profundas. ¿Cuántos errores podían cometer en sus vidas? ¿Quieres saberlo?

El miedo el fracaso siempre ha existido, y siempre existirá. Es una reacción natural para preservar nuestras vidas… hace millones de años un error podía implicar la propia imposibilidad de volverse a equivocar.

En lal actualidad, los fracasos no son tolerados por todos aquellos que están a tu alrededor… es ese momento en el que… bueno… te contaré una historia.

Durante el pasado.

Hace muchos años, un homínido tiró una piedra y está golpeó con otra. Resonó por todo el valle, desvelando la posición en la que estaban escondidos. El propio homínido se asusto y saltó a esconderse. Volvió, y con tranquilidad lo miró. Volvió a replicar ese movimiento, concadenado de un sonido estruendo… pero esta vez más flojo.

Cogió las dos piedras y se acercó a su familia. Al acercarse, golpeó las dos piedras y toda la familia se escondió, menos él. Una vez escondidos, los más curiosos sacaron sus cabezas y gritaron al que hizo resonar las piedras. El homínido de las piedras, golpeó de nuevo las piedras y las pocas cabezas volvieron a esconderse.

Una de las cabezas, volvió a resurgir. Miró con detenimiento, y al tercer golpeó de las piedras ya no se escondió tanto. Al cuarto, se quedó mirando a su compañero con las piedras, y al quinto se acercó a observar detenidamente. Un error que les dió miedo, ahora era una herramienta para defenderse sin luchar.

El descubrimiento.

Más adelante, cogiendo dos piedras y chocándola, salió una chispa e incendió provocando un incendió. ¡Algo nuevo! Se reconoció la pirita, y ahora daba miedo. Huyeron, y volvieron a esconderse. Ya no solo era un estruendo, también aparecia el fuego. ¿Habrían despertado algo terrorífico?

Con el tiempo, observaron que solo ciertas piedras ofrecían esas chispas al afilar sus armas. Fueron capaces de aprender a dominarlo, y obtener mejores recursos para defenderse sin fuerza. Les costó quemaduras, les costó sustos… finalmente lo consiguieron: el humano había descubierto el fuego… una fuerza destructora que estaba a su servicio.

La lección.

Cuando cometes un error, es muy posible que todo lo que te rodee se ponga en tu contra. En ocasiones estamos tan acostumbrados, que es muy probable que nos pongamos nosotros mismos en nuestra contra.

Sin embargo, un error genera la oportunidad de aprender, y aprender nos permite crecer. Es importante no arriesgarse en exceso, y tener presente que riesgos estamos tomando para estar preparados.

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